Desde Quimeras Canarias hemos desarrollado para el Ayuntamiento de La Orotava una campaña que combina creatividad, tecnología y gamificación para acercar el reciclaje a la ciudadanía. Un proyecto que demuestra que la comunicación institucional también puede ser interactiva, divertida y, sobre todo, educativa.
Una de las cosas que más me gustan de nuestro trabajo en Quimeras es encontrar nuevas formas de comunicar mensajes que todos conocemos, pero que no siempre conseguimos trasladar de manera eficaz. El reciclaje es un buen ejemplo. Llevamos años escuchando hablar de la importancia de separar correctamente los residuos, pero todavía existen muchas dudas sobre qué debemos depositar en cada contenedor.
Con este punto de partida, desde Quimeras Canarias hemos tenido la oportunidad de desarrollar La Ruleta del Reciclaje, una campaña impulsada por el Ayuntamiento de La Orotava, en colaboración con Ecoembes, que transforma la educación ambiental en una experiencia participativa.
El objetivo era sencillo: conseguir que los vecinos y vecinas de La Orotava aprendieran a reciclar mejor, pero hacerlo de una manera diferente.
Aprender jugando: la gamificación al servicio de la comunicación institucional
La idea central del proyecto es una ruleta interactiva a la que cualquier ciudadano puede acceder desde su teléfono móvil.
A través de un juego online, los participantes responden preguntas relacionadas con la separación de residuos, el uso correcto de los contenedores y las buenas prácticas ambientales. Cada respuesta va acompañada de una explicación que permite reforzar conocimientos y resolver dudas.
Lo interesante de este planteamiento es que dejamos de comunicar únicamente mediante mensajes informativos y conseguimos que el ciudadano participe activamente.
En lugar de decirle dónde debe depositar un determinado residuo, le planteamos una pregunta, le invitamos a pensar y le ofrecemos una respuesta explicativa. Es una manera de convertir un mensaje institucional en una experiencia personal.
Además, la campaña incorpora un incentivo para fomentar la participación: el sorteo de tres cestas del Mercadillo del Agricultor de La Orotava, vinculando la sensibilización ambiental con la promoción del producto local y el consumo de proximidad.
Un proyecto desarrollado desde Quimeras Canarias
La Orotava, municipio donde se desarrolla la campaña de sensibilización ambiental.
Detrás de una iniciativa de estas características hay mucho más trabajo del que se ve cuando alguien escanea un código QR y comienza a jugar.
El proyecto ha estado liderado por nuestro equipo de Quimeras Canarias, bajo la dirección de Elena Hernández, que ha coordinado su desarrollo y la puesta en marcha de la campaña.
Para hacerlo realidad hemos contado también con dos colaboradores que forman parte de nuestro ecosistema de profesionales: Sebas Fernández, responsable del diseño gráfico y el desarrollo, y Davil López, encargado de la programación.
Su trabajo ha permitido trasladar el concepto creativo a una herramienta digital que combina una interfaz visual atractiva con una mecánica de juego sencilla y accesible.
Este es precisamente uno de los aspectos de nuestra forma de trabajar que más valoro: la capacidad de reunir a profesionales de diferentes disciplinas alrededor de una misma idea. La estrategia, la creatividad, el diseño y la tecnología tienen que trabajar conjuntamente para conseguir que el resultado final funcione.
Una campaña que va más allá de la pantalla
Aunque el juego digital es el elemento central, desde el principio planteamos la campaña como una acción de comunicación que debía tener presencia tanto en el entorno digital como en el espacio público.
Para facilitar la participación ciudadana, la iniciativa cuenta con un tótem informativo instalado en la zona centro de La Orotava. A través de un código QR, cualquier persona puede acceder directamente a la ruleta desde su teléfono móvil.
La acción se complementa con materiales divulgativos y contenidos audiovisuales destinados a las redes sociales municipales y a las televisiones locales.
De esta manera, el juego se convierte en el punto de encuentro de una campaña más amplia que utiliza diferentes canales para trasladar un mismo mensaje.
Comunicar, educar y también escuchar
Hay otro aspecto del proyecto que me parece especialmente interesante desde el punto de vista de la comunicación institucional.
La Ruleta del Reciclaje no solo permite transmitir información a los ciudadanos. Su sistema de participación también ofrece la posibilidad de identificar cuáles son las preguntas que generan más dudas y qué aspectos relacionados con la separación de residuos necesitan un mayor esfuerzo divulgativo.
Esto abre la puerta a que el Ayuntamiento pueda utilizar la información obtenida para orientar futuras campañas de sensibilización.
Es una evolución interesante de la comunicación institucional: pasar de campañas que únicamente trasladan mensajes a iniciativas que también permiten conocer mejor las necesidades informativas de la ciudadanía.
La tecnología tiene sentido cuando acerca las instituciones a las personas
En Quimeras trabajamos habitualmente en proyectos de comunicación institucional, y cada vez estoy más convencido de que la innovación no consiste necesariamente en utilizar la tecnología más sofisticada, sino en encontrar la herramienta adecuada para cada objetivo.
En este caso, hemos utilizado la gamificación para abordar una cuestión cotidiana como el reciclaje, facilitando que un mensaje ambiental pueda llegar a personas de diferentes edades de una forma cercana y entretenida.
Quiero destacar especialmente el trabajo de Elena Hernández al frente del proyecto y la implicación de Sebas Fernández y Davil López. Su colaboración ha sido fundamental para convertir una idea de comunicación en una experiencia digital.
También quiero agradecer al Ayuntamiento de La Orotava y a Ecoembes la confianza depositada en este tipo de iniciativas, que nos permiten explorar nuevas formas de sensibilización ambiental.
Para mí, La Ruleta del Reciclaje representa muy bien el tipo de proyectos que queremos seguir desarrollando desde Quimeras Canarias: iniciativas en las que la creatividad, la comunicación y la tecnología se ponen al servicio de objetivos concretos y en las que el trabajo en equipo permite transformar una buena idea en una herramienta útil para la ciudadanía.
Porque comunicar también es conseguir que las personas participen, aprendan y se impliquen en aquello que queremos cambiar.
