Los días 28 y 29 de mayo celebramos en Puerto de la Cruz la I Convención de Quimeras, un encuentro que reunió por primera vez a los profesionales de Quimeras Tarragona y Quimeras Canarias con el objetivo de compartir experiencias, reforzar nuestra cultura corporativa y seguir construyendo un proyecto común.

La convención se desarrolló en las instalaciones de Andana Beach Club, en Playa Jardín, un espacio excepcional que se convirtió durante dos días en el punto de encuentro de un equipo que trabaja cada día desde territorios distintos, pero con una misma manera de entender la comunicación, el marketing y la gestión de proyectos.

Una bienvenida para empezar a conocernos mejor
La programación arrancó el jueves en las oficinas de Quimeras Canarias, ubicadas en el Polígono San Jerónimo de La Orotava. Allí recibimos al equipo de Tarragona con una bienvenida informal en la que entregamos un welcome pack a cada participante y compartimos un desayuno que sirvió para romper el hielo y generar las primeras conversaciones entre compañeros.

Durante la mañana realizamos también una dinámica de presentación y conocimiento mutuo, pensada para acercar a personas que colaboran habitualmente en proyectos comunes, pero que en muchos casos todavía no habían tenido la oportunidad de encontrarse cara a cara.
Posteriormente participamos en una actividad de team building organizada por el Grupo Borealis. La experiencia nos permitió fortalecer la cohesión entre ambos equipos, fomentar la confianza y compartir momentos fuera del entorno habitual de trabajo. Más allá de las dinámicas realizadas, fue una oportunidad magnífica para reforzar relaciones personales y generar complicidades que, sin duda, repercuten positivamente en nuestro día a día profesional.





Una jornada para aprender, compartir y avanzar
El viernes vivimos la jornada central de la convención. Desde primera hora de la mañana, Andana Beach Club acogió un programa intenso de ponencias, formación y espacios de reflexión orientados a seguir mejorando nuestra organización y nuestra manera de trabajar.
La inauguración oficial contó con la participación de Ángel Montañés, actual director general de Transición Ecológica del Gobierno de Canarias. Su presencia tuvo un significado muy especial para nosotros, ya que antes de asumir sus actuales responsabilidades fue responsable del área de Servicios Generales del Ayuntamiento de Puerto de la Cruz y se convirtió en el primer cliente de Quimeras Canarias. Poder contar con él en la apertura de esta primera convención fue una forma de recordar nuestros inicios y poner en valor el camino recorrido durante estos años.




La primera intervención de la jornada corrió a cargo de Sebas Fernández (responsable de marca de Quimeras), que ofreció una cápsula formativa centrada en la evolución de la marca Quimeras, la historia de nuestro logotipo y sus aplicaciones corporativas. Una sesión que sirvió para recordar quiénes somos, de dónde venimos y cómo debemos proyectar nuestra identidad de forma coherente en todos los territorios y proyectos.

A continuación, Agoney Melián fue el encargado de aportar energía y motivación al inicio de la jornada con una charla inspiradora enfocada en la actitud, el crecimiento profesional y la importancia de afrontar los retos con ilusión y compromiso.


Uno de los bloques más importantes del encuentro fue la presentación realizada por Óscar Camí y por mí mismo, donde expusimos los nuevos sistemas de organización interna, la metodología operativa común, los procedimientos corporativos y las dinámicas de trabajo que estamos implantando para seguir integrando la actividad de Tarragona y Tenerife bajo una misma filosofía de gestión.

La formación continuó con la intervención de María Ardit, que abordó el trabajo relacionado con las licitaciones y compartió conocimientos prácticos sobre una de las áreas que más ha crecido dentro de la organización en los últimos años.

Por su parte, Jesús Bielsa y Jon González protagonizaron una sesión centrada en la coordinación entre sedes, compartiendo experiencias reales y ejemplos de colaboración entre los equipos de Tarragona y Tenerife. Su intervención permitió poner sobre la mesa buenas prácticas y aprendizajes acumulados durante años de trabajo conjunto.

La tecnología también tuvo un papel destacado gracias a la ponencia de Moisés Barrios, que presentó diferentes herramientas de inteligencia artificial y productividad aplicadas a la gestión diaria de una agencia de comunicación. Una sesión muy práctica que permitió descubrir nuevas posibilidades para optimizar procesos y mejorar la eficiencia de los equipos.

La pasión como motor de nuestra profesión
La última sesión de la convención fue probablemente una de las más personales y emotivas.
Tuve la oportunidad de mantener una conversación abierta con Pedro Rodríguez, creador de En Casa Podcast, sobre la reinvención profesional y personal. Más allá de las trayectorias individuales, hablamos de los cambios que afrontamos a lo largo de nuestra vida, de la capacidad de adaptarnos a nuevas circunstancias y de la importancia de encontrar sentido a lo que hacemos cada día.

Durante la charla compartimos una reflexión que considero especialmente importante para cualquier profesional de nuestro sector: nos dedicamos a la comunicación porque nos apasiona. Esa pasión es la que nos impulsa a seguir adelante cuando aparecen dificultades, cuando surgen dudas o cuando atravesamos momentos de incertidumbre. Es también la que nos permite seguir innovando, aprendiendo y creciendo.

Una noche para celebrar el camino recorrido
La convención concluyó con una cena de gala celebrada en el propio Andana Beach Club. En ella participaron profesionales de la agencia, colaboradores habituales y algunos clientes vinculados a la actividad de Quimeras Canarias.
Fue una ocasión perfecta para compartir conversaciones en un ambiente más distendido, agradecer la confianza de quienes nos acompañan en nuestro día a día y celebrar todo lo que hemos conseguido construir juntos.

Mucho más que una convención
El fin de semana permitió al equipo de Tarragona disfrutar de la isla y conocer algunos de los rincones más emblemáticos de Tenerife antes de regresar a casa.
Sin embargo, lo más importante de estos días no fueron las ponencias ni las actividades programadas. Lo más valioso fue comprobar que, pese a la distancia geográfica, existe una manera compartida de entender nuestro trabajo, una cultura común y una enorme ilusión por seguir creciendo juntos.
Esta primera Convención de Quimeras ha sido un paso más en la consolidación de un proyecto que cada año suma nuevos retos, nuevos clientes y nuevas oportunidades. Pero, sobre todo, ha sido la demostración de que detrás de cualquier empresa hay algo mucho más importante: las personas que la hacen posible.
